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dc.contributor.authorGarcía-Lázaro, Irene
dc.contributor.authorGallardo-López, José Alberto
dc.date.accessioned2020-02-03T10:17:22Z
dc.date.available2020-02-03T10:17:22Z
dc.date.issued2020-01
dc.identifier.citationEn J. Longás y J. Vilar (coord.), La pedagogía social en un entorno VICA: ¿viejos problemas, nuevas perspectivas? Congreso Internacional SIPS 2019/ XXXII Seminario Interuniversitario de Pedagogía Social (pp.31-35). Barcelonaes_ES
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/10433/7669
dc.description.abstractLa presente comunicación forma parte de un proyecto más amplio de investigación que persigue conocer cómo gestiona y aplica el alumnado adolescente la inteligencia emocional (en adelante IE). Por tanto, la información expuesta en esta comunicación, supone sólo un anticipo de la investigación que se está realizando actualmente. En los últimos años, el desarrollo de la IE ha suscitado un importante interés debido a los múltiples beneficios que se le asignan en el ámbito socioeducativo, por este motivo nace la inquietud de investigar acerca del manejo y reconocimiento de emociones en adolescentes. Salovey y Mayer (1990), son considerados los pioneros en abordar el concepto de IE. Años más tarde, en 1995, Goleman publica un libro titulado: ¿Inteligencia Emocional¿ y es, a partir de este momento, donde la IE cobra una especial relevancia. Así pues, a pesar de su importancia, existen pocos instrumentos destinados a evaluar a la IE, que hagan alusión a la interacción entre el pensamiento y las emociones, donde se tenga en cuenta las relaciones entre las diferentes dimensiones (Ruivo y Paes, 2015). Para el presente estudio se ha utilizado la escala TMMS-24 elaborada por Salovey, Mayer, Goldman, Turvey y Palfai (1995). La IE en la época de la adolescencia supone un constructo importante para el ajuste psicológico (Jiménez y López-Zafra, 2011). Esta etapa se caracteriza por la inestabilidad emocional, donde los adolescentes suelen ser sujetos egocéntricos, centrados en sus propios problemas. Por tanto, la niñez junto con la adolescencia son las etapas propicias para fomentar y asimilar hábitos emocionales. La ausencia del aprendizaje de éstos hábitos, podrá suponer en el futuro, la manifestación de conductas disruptivas, mayores niveles de conductas agresivas, escasas relaciones interpersonales o bajo rendimiento académico (Gutiérrez y Expósito, 2015). De la misma manera, Delgado, Inglés y García-Fernández (2013) indican que los diversos estados emocionales negativos podrán repercutir en el autoconcepto, afectando en las relaciones sociales que se establezcan.es_ES
dc.description.sponsorshipDepartamento de Educación y Psicología Sociales_ES
dc.format.mimetypeapplication/pdf
dc.language.isoeses_ES
dc.rightsCC0 1.0 Universal*
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/publicdomain/zero/1.0/*
dc.subjectInteligencia emocionales_ES
dc.subjectAdolescenciaes_ES
dc.subjectPercepción emocionales_ES
dc.subjectComprensión de sentimientoses_ES
dc.subjectRegulación emocionales_ES
dc.titleEmpleo de la escala TMMS-24 en el análisis previo de una investigación para conocer el reconocimiento y gestión de las emociones en adolescenteses_ES
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/conferenceObjectes_ES
dc.description.versionVersión del editores_ES
dc.rights.accessRightsopenAccesses_ES


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