2019-11-202019-11-201952http://hdl.handle.net/10433/7196Antonio Moreno Gómez (segundo por la derecha). Los demás son el luchador adversario (Rafael), el árbitro, el anunciador y los entrenadores de cada boxeador (Antonio y Francisco).Antonio Moreno Gómez (mi abuelo) y los demás posan para la foto dentro del rin. Antonio era de complexión fuerte y aprendió rápido los aspectos técnicos, por lo que iba ganando combates con facilidad, hasta que ¿según contaba como anécdota a sus nietos al preguntarle por qué tenía la nariz torcida¿ en el último combate en la que participó le rompieron el tabique de la nariz. Antonio, decidió ese día que ese no era su deporte, porque, según su razonamiento, hacía deporte para disfrutar, sentirse bien físicamente y compartir buenos momentos con sus compañeros, y eso no se lo proporcionaba el boxeo. Prefirió seguir con el fútbol, deporte que también practicaba desde hacía tiempo.Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacionalhttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/BoxeoCampeonato Provincial de Boxeoimageopen accessHijos de Antonio Moreno Gómez