Relinque Medina, FernandoGarcía Delgado, ÁngelaSeoane Marín, Ana2024-06-042024-06-042024-05-17https://hdl.handle.net/10433/20890La soledad es un problema creciente en la sociedad actual, especialmente entre las personas mayores. La falta de interacción social puede tener graves consecuencias en la salud física y mental de este grupo de población. La convivencia con jóvenes que necesitan vivienda puede brindar a los/as ancianos/as compañía y apoyo emocional, lo que contribuye a su bienestar y calidad de vida. Los/as jóvenes provenientes de centros de menores al cumplir los dieciocho, a menudo se enfrentan a la falta de oportunidades sociales. Establecer un proyecto de este tipo les brinda una solución a su necesidad de vivienda y la posibilidad de integrarse en la sociedad de manera progresiva. Además, la convivencia con personas mayores puede ofrecerles un sentido de responsabilidad y una oportunidad para aprender habilidades de vida y valores intergeneracionales. La convivencia de estos dos grupos también puede fomentar la solidaridad y el respeto mutuo, promoviendo la integración social. Es por ello que este enfoque aborda la soledad de las personas mayores y la integración de los jóvenes, creando un entorno en el que ambos colectivos se benefician mutuamente. Esto no solo tiene un impacto positivo a nivel individual, sino que también contribuye al fortalecimiento de la cohesión social y al combate de problemas sociales como el aislamiento y la falta de oportunidades para jóvenes en riesgo de exclusión. Este proyecto es un ejemplo de cómo la sociedad puede abordar múltiples problemas sociales de manera efectiva al unir fuerzas y promover un enfoque intergeneracional en la solución de problemasapplication/pdfesAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internationalhttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/SoledadViviendas CompartidasJóvenesEnvejecimientoBienestarViviendas Sociales IntergeneracionalesIntergenerational social housingotheropen access