García Coca, Olga2025-01-302025-01-302024Ortega, S. G. (2024). El trabajo en el sector agrario.9788410262270https://hdl.handle.net/10433/22908La presente obra, genéricamente titulada como “El trabajo en el sector agrario” es el resultado de un Proyecto de Investigación financiado en el marco del Programa Operativo FEDER Andalucía 2014-2020. Se ha desarrollado a lo largo de los años 2020 a 2023 por un amplio Grupo de Investigación integrado por investigadores de las Universidades Pablo de Olavide de Sevilla, Carlos III de Madrid y Huelva, que aborda la amplia problemática del trabajo en el sector agrario desde cualquier perspectiva, abarcando desde la regulación internacional y comunitaria o la protección social del trabajo agrario en todas sus modalidades, pasando por la dimensión colectiva laboral, las formas organizativas empresariales de la actividad agraria, las condiciones de trabajo en dicho sector y las políticas de formación, empleo e igualdad. Se trata de un trabajo exhaustivo que ofrece una visión actualizada, crítica y propositiva de las materias analizadas y cuyo resultado final se ofrece en un extenso resumen ejecutivo que figura al final de la obra. Es precisamente su amplitud la que justifica la división del trabajo en dos tomos, así como su organización interna en cinco bloques temáticos que permiten acercarse, con la ayuda de los variados índices y anexos, a la todas las cuestiones que se suscitan en torno a la prestación del trabajo, tanto autónomo como asalariado, en el importante ámbito productivo del sector agrario, particularmente en el espacio geográfico de la Comunidad Autónoma de Andalucía.Se trata en definitiva de un estudio completo de interés para investigadores, universidad, abogados, graduados sociales y demás operadores jurídicos. La monografía está publicada en la editorial Laborum, de acuerdo con el ranking ofrecido por Scholarly Publishers Indicators, ocupa la posición número 48 de 99 en la lista de editoriales más prestigiosas entre las editoriales españolas en la disciplina de Derecho. Según el ranking Book Publishers Library Metrics, Laborum que ocupa la posición 91 de 138, contando con 2126 inclusiones.Este trabajo se enmarca dentro del proyecto de investigación “Las prestaciones de trabajo en el sector agrario, con especial consideración al trabajo agrícola en la Comunidad Autónoma de Andalucía”. Investigador responsable: Prof. D. Santiago González Ortega, Catedrático de Derecho del Trabajo de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla. Convocatoria de ayudas I+D+i en el marco del Programa Operativo FEDER Andalucía 2014-2020. Convocatoria 2018 (2019-2022).La agricultura desempeña un rol absolutamente fundamental como fuente de producción de alimentos imprescindibles para la vida y la salud de las personas. Sin embargo, la contribución del sector agrícola no se limita a la relevancia de su función como proveedor de productos básicos de alimentación, sino que la actividad agrícola también genera importantes beneficios para la economía, la sociedad, el territorio y el medioambiente. En este sentido, la implantación de formas asociativas de trabajo en el sector agrario ha supuesto la puesta en común de recursos en el medio rural. Una de las formas asociativas por excelencia son las cooperativas, las cuales permiten a los agricultores aportar sus recursos para el beneficio común y alcanzar los objetivos comunes de la sociedad. Entre los servicios más destacados se encuentran la compra de suministros y equipos, semillas, fertilizantes o maquinaria, así como prestar servicios para el procesamiento de granos, el envío de productos cárnicos y en términos generales la mejora de las condiciones generales de vida del productor, su familia y su comunidad. Esta forma de trabajo tiene muchas ventajas como las relacionadas con el mejor acceso al mercado y a los suministros, un menor coste de producción general, mitigación de riesgos y sistema de gestión democrático. Las sociedades cooperativas son un tipo particular de empresa, privada capitalista y mercantil en la que la participación de los cooperativistas en el proceso de producción y distribución es lo que fundamenta su derecho a tomar decisiones; naturalmente si tales cooperativistas cumplen los requisitos técnicos, independientemente de su clase social, raza, sexo, renta personal y patrimonio. Por este motivo, la cooperativa no es una empresa capitalista convencional; es más una forma de asociacionismo democrático de empresarios. En consecuencia, es una empresa capitalista porque asume compromisos financieros para disponer de activos con los que desarrollar su actividad, pero los que detentan esos recursos financieros no tienen capacidad de establecer los objetivos de la empresa . Esta forma de trabajo genera una serie de beneficios para los socios que forman parte de la misma y, a su vez, puede ocasionar algún perjuicio si no se gestiona conforme a lo que la normativa o los Estatutos de constitución establecen. Al tratarse de una forma asociativa de trabajo, la mayor parte de los socios van a ejercer una actividad profesional dentro de la misma, la cual debe adaptarse a las premisas legalmente establecidas para que se respeten tanto sus derechos de socio como de trabajadores de la propia cooperativa. En el mundo rural, dónde el relevo generacional es parte primordial de la generación de avances en el medio agrario es importante atraer el talento de los jóvenes, para que valoren el trabajo dentro de las cooperativas y constituyan para ellos un medio de vida que genere riqueza y les permita desarrollar su vida en el campo, sin tener que buscar empleo en otras zonas. Para ello, es importante promover la formación y las ayudas desde las distintas administraciones en aras a fomentar que el trabajo en el campo tiene muchas ventajas para poder retener a la población más joven en los núcleos rurales. Por otra parte, otra de las formas de trabajo asociativo que más se dan en el medio rural es la sociedad agraria de transformación, que quizás sea más flexible y menos compleja en su constitución que las propias cooperativas. Aunque es cierto que en los últimos años estas formas de trabajo asociativo se han presentado casi como la única salida de los pequeños agricultores que se agrupan para aunar esfuerzos y recursos, con la idea de competir y poder comercializar sus productos de forma digna en un mercado cada vez más globalizado. Por último, es preciso resaltar como existen otras formas que, aunque tienen menor implantación, colaboran con el desarrollo del mundo rural, estas son las sociedades agrarias de transformación.esAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internationalhttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/Trabajador agrarioCooperativasLas formas asociativas de trabajo en el sector agrariobook partrestricted access