RT Generic T1 Transformación de la actividad física en personas mayores (70-79 años) durante la pandemia de covid-19. Comparación entre el barrio de Nervión en Sevilla y el pueblo de la Palma del Condado (Huelva). A1 Robledo Madrid, Natalia K1 Actividad Física K1 COVID-19 K1 Confinamiento K1 Personas mayores K1 Deporte K1 Envejecimieto Activo K1 Bienestar K1 Centros de Participación Activa K1 Participación activa AB La pandemia de la COVID-19 trajo consigo el confinamiento de la población en sus hogares, lo que alteró inesperadamente sus rutinas y hábitos. Esto provocó tanto problemas de salud mental como física, en parte debido a la falta de ejercicio físico (Almonacid-Fierro A., 2021). El confinamiento, definido como el aislamiento temporal impuesto a una población por razones de salud o seguridad (Diccionario de la lengua española), afectó especialmente a las personas de entre 70 y 79 años, un grupo vulnerable al SARS-CoV-2 debido a enfermedades previas y la fragilidad asociada al envejecimiento (Wynants et al., 2020).Las restricciones de movimiento, el cierre de gimnasios y centros recreativos, y las preocupaciones por la seguridad llevaron a muchas personas mayores a modificar sus hábitos y rutinas de actividad física (Jiménes-Pavón D., 2020). El confinamiento supuso un cambio radical en el estilo de vida, limitando actividades cotidianas como hacer recados, socializar y ejercitarse en espacios públicos. Las personas se adaptaron a nuevas formas de socializar y mantenerse activas, recurriendo a alternativas virtuales o domésticas. Algunas de estas adaptaciones se convirtieron en nuevas rutinas permanentes.Este trabajo investiga si las actividades deportivas y físicas llevadas a cabo por personas de entre 70 y 79 años en su rutina diaria, con el objetivo de distinguir las diferencias entre aquellos que residen en un entorno rural y aquellos que viven en un entorno urbano. Además de conocer si se han visto alterados (tras la pandemia de la COVID-19) los hábitos saludables en la actividad física de las personas mayores entre 70 y 79 años y documentar los programas y políticas gubernamentales destinadas a promover la actividad física entre las personas mayores, como programas de ejercicio dirigidos, campañas de concientización, subvenciones para instalaciones deportivas accesibles, entre otros.Es relevante investigar la actividad física de las personas mayores en entornos rurales y urbanos tras las restricciones de la COVID-19. Estudiar el impacto del cierre de instalaciones deportivas y la limitación de movimiento en las personas mayores en áreas rurales aporta información valiosa sobre cómo adaptar mejor las políticas de salud pública a estas comunidades. El ámbito rural enfrenta desafíos únicos en términos de acceso a servicios y recursos, incluyendo instalaciones deportivas y programas de ejercicio (Muñoz, A., 2018).Para llevar a cabo la investigación, se utilizará una metodología cualitativa centrada en la realización de entrevistas. Este enfoque permite explorar en detalle las experiencias, percepciones y opiniones de los participantes sobre el tema de estudio. Las entrevistas semiestructuradas proporcionarán un espacio para que los participantes expresen sus puntos de vista de manera libre y abierta. Se seleccionarán participantes mediante un enfoque de informantes clave, buscando personas con conocimientos especializados o experiencia relevante en el área de estudio.El estudio se centrará en las rutinas de actividad física de las personas mayores de entre 70 y 79 años, entrevistando a intermediarios como directores de polideportivos y centros de participación activa. El director deportivo del polideportivo municipal de la Palma del Condado y la trabajadora social del centro de participación activa de "Ciudad Jardín" en el barrio de Nervión (Sevilla) serán entrevistados para obtener información sobre el acceso a instalaciones deportivas, el impacto de la pandemia y los programas específicos para mayores.Los hallazgos de este estudio ofrecen una visión detallada sobre cómo las personas mayores participan en actividades físicas en diferentes entornos, ya sea en un polideportivo de un pueblo o en un centro de participación activa en un barrio. Aunque los programas y actividades varían, ambos comparten el objetivo de fomentar el envejecimiento activo y saludable. Se destaca la importancia de mejorar la calidad de vida de las personas mayores abordando aspectos físicos, emocionales y sociales de su bienestar.Contrario a lo esperado, se ha observado un aumento en la participación en actividades físicas entre las personas mayores tras la pandemia. La necesidad de conexión social durante el confinamiento llevó a muchos a buscar formas de relacionarse y mantenerse activos. Además, la relevancia de mantener una buena salud en la tercera edad ha incentivado a muchos a adoptar prácticas más saludables, resultando en un incremento en la participación en actividades físicas.Estos centros son cruciales, pues abordan necesidades físicas, psicológicas y sociales de las personas mayores. A medida que envejecen, buscan interacción social y grupos para satisfacer sus necesidades emocionales. La actividad física les proporciona vitalidad, salud y bienestar, mejorando también sus relaciones sociales. YR 2024 FD 2024-05-17 LK https://hdl.handle.net/10433/20777 UL https://hdl.handle.net/10433/20777 LA es NO La situación vivida a causa de la pandemia de la COVID-19, trajo como consecuencia el confinamiento de la población en sus hogares, lo que afectó de forma inesperada a sus rutinas y hábitos. Esto dio lugar tanto a problemas de salud mental como de salud física, algunos de ellos provocados por la falta de ejercicio físico (Almonacid-Fierro A., 2021). Podemos definir “confinamiento” como el aislamiento temporal y generalmente impuesto a una población, una persona o un grupo por razones de salud o de seguridad (Diccionario de la lengua española (DLE)). Las personas de entre 70 y 79 años fueron un grupo especialmente vulnerable ante la enfermedad producida por el SARS-CoV-2, este pronóstico negativo es debido entre otros factores; por enfermedades previas o la fragilidad asociada el envejecimiento (Wynants et al., 2020). Las restricciones de movimiento, el cierre de gimnasios y centros recreativos, junto con las preocupaciones por la seguridad, han llevado a muchas personas mayores a modificar sus hábitos y rutinas sobre la actividad física (Jiménes-Pavón D., 2020). El inicio repentino del confinamiento supuso un cambio radical en el estilo de vida de la población. De repente, actividades que se daban por sentadas, como ir a hacer recados, socializar con amigos o realizar ejercicio en espacios públicos, se vieron restringidas o incluso prohibidas. Las personas se vieron obligadas a adaptarse a nuevas formas de socializar y mantenerse activas, recurriendo en muchos casos a alternativas virtuales o domésticas para satisfacer sus necesidades. Sin embargo, aunque algunas de estas adaptaciones pueden haber sido temporales, otras podrían haberse convertido en nuevas rutinas arraigadas Con este trabajo se pretende investigar si tras las restricciones impuestas por la pandemia se han adquirido una serie de hábitos de vida más sedentarios y nocivos para la salud de las personas mayores de 70 a 79 años o si bien por el contrario las personas de la tercera edad continúan desarrollando prácticas deportivas mucho más activas. Pretendiendo conocer, por ejemplo, si la pandemia ha fomentado el ejercicio al aire libre tras el miedo a lugares cerrados con muchas personas. De igual manera, también interesa estudiar qué medidas se están tomando por parte de los ayuntamientos, o qué programas se están llevando a cabo desde polideportivos, centros de participación activa y centros cívicos. Pues cabe señalar que la práctica de ejercicio físico tiene efectos beneficiosos en la mayoría, si no en todas, las funciones orgánicas del mayor, contribuyendo a mejorar su funcionalidad, lo cual es sinónimo de mejor salud, mejor respuesta adaptativa y mayor resistencia ante la enfermedad (Castillo-Garzón et al., 2006).Es de interés poder investigar la actividad física de las personas mayores, tras las restricciones durante la pandemia de la COVID-19, en el ámbito rural y en el ámbito urbano. Estudiar cómo estas restricciones han afectado la actividad (cierre de instalaciones deportivas, limitación de movimiento, etc.) de las personas mayores de 70-79 años en entornos rurales proporciona información sobre cómo las políticas de salud pública pueden adaptarse mejor a estas comunidades. El ámbito rural suele enfrentar desafíos únicos en términos de acceso a servicios y recursos, incluyendo instalaciones deportivas y programas de ejercicio (Muñoz, A., 2018). NO Universidad Pablo de Olavide. Facultad de Ciencias Sociales DS RIO RD May 10, 2026